Laboratorio
QR Boost
Códigos QR gratis, que no caducan y se pueden cambiar ya impresos.
Por qué te lo contamos
Porque es un producto entero construido contra la letra pequeña. En los generadores de QR lo habitual es que el código «gratis» deje de funcionar al acabar la prueba, cuando ya está impreso en cartas, carteles y envases, y la única salida es pagar. QR Boost se diseñó para que eso no pueda pasar, y es lo mismo que defendemos en toda la web: lo que se promete al principio se cumple al final.
- Cuándo
- 2026 — hoy
- Estado
- En marcha
- Qué hicimos
- Producto · Diseño · Desarrollo · Infraestructura
- Verlo
- Visitar
El problema
Un QR impreso no se puede cambiar. Si apunta a una web que cambia de dirección, a una carta que ya no existe o a una oferta caducada, hay que volver a imprimirlo todo.
Los QR dinámicos resuelven eso, pero casi siempre con trampa: se crean gratis, caducan a los catorce días o al llegar a un número de escaneos, y quien ya los ha repartido por medio barrio no tiene más remedio que pagar.
Qué construimos
Un generador de códigos QR gratuito, en español y en inglés, cuyos códigos no caducan nunca, no tienen límite de escaneos y llevan directamente al destino, sin páginas intermedias ni publicidad por el camino.
El destino se cambia cuando se quiera, aunque el código ya esté impreso, y un mismo QR puede llevar a cada persona a un sitio distinto según su móvil, su país, su idioma o la hora: los iPhone a la App Store, los Android a Google Play y el resto a la web.
Con los colores y el logotipo de cada marca, un marco con su llamada a la acción y listo para imprenta en PNG, SVG y PDF. Cada diseño se comprueba leyéndolo con un lector de verdad antes de darlo por bueno.
Dónde se nota el criterio
Lo que no se cobra tampoco se cobra de otra forma. No hay página intermedia con anuncios entre el escaneo y el destino, ni límites escondidos que aparecen cuando el código ya está en la calle: quien escanea llega directamente adonde tiene que llegar.
Contamos los escaneos para que cada uno vea cómo funciona su código, pero no guardamos la dirección IP de nadie. Y si alguien se da de baja, sus códigos siguen funcionando: lo que está impreso no deja de servir porque su dueño se haya ido.
¿Quieres algo así para tu negocio?
Lo que has leído aquí lo hemos construido nosotros, de principio a fin. Cuéntanos tu caso y te decimos qué haría falta.