CTO as a Service · Fractional CTO
Alguien que entiende de tecnología y está de tu lado
«Cuando el que te aconseja es el mismo que te factura las horas, tienes un problema.»
El problema no es no saber de tecnología. Es tener que decidir sin saber
Te llegan propuestas, plazos y facturas, y tienes que decir que sí o que no sin poder juzgar si lo que te cuentan es razonable. Y las decisiones que se toman así se pagan durante años.
Nos ponemos de tu lado de la mesa. Traducimos, preguntamos lo que tú no sabes que hay que preguntar y te decimos qué haríamos nosotros y por qué.
Decides con criterio, no a ciegas
Te acompañamos en las decisiones que marcan los próximos años: qué construir antes, qué comprar hecho, qué dejar para más adelante y qué no hacer nunca.
Partimos de tus objetivos de negocio y de tu presupuesto real, no de lo que está de moda. Y te lo explicamos en tus términos, con las consecuencias de cada opción sobre la mesa.
Sabes si lo que te están construyendo está bien
Supervisamos a quien desarrolla, trabajes con equipo propio, con autónomos o con otra empresa. Revisamos lo que se entrega, cómo se entrega y si cumple lo prometido.
Da igual quién construya: nosotros miramos por ti. Si algo no está bien, te lo decimos y proponemos cómo arreglarlo, sin que tengas que fiarte de la palabra de quien lo hizo.
El código y los accesos son tuyos, y lo son de verdad
Nos aseguramos de que la propiedad del software, los repositorios, los dominios y las cuentas de servicios estén a tu nombre y bajo tu control.
Es el problema más frecuente que nos encontramos y el que más caro sale: empresas que descubren que no pueden cambiar de proveedor porque no tienen ni el código ni las llaves de su propio producto.
Tu producto aguanta cuando el negocio crece
Revisamos si lo que tienes soportará el doble o el triple de clientes, y qué hay que tocar para que llegar ahí no obligue a rehacerlo entero.
Se mira antes de que sea urgente. Cuando el crecimiento ya está encima, cualquier arreglo se hace con prisa y con el negocio en marcha, que es la peor combinación posible.
Duermes tranquilo con la seguridad y los datos
Revisamos cómo se guardan y se protegen los datos de tus clientes, quién tiene acceso a qué y qué pasaría si algo saliera mal.
Priorizamos por riesgo real, no por lista teórica: primero lo que puede causarte un disgusto de verdad, y con un plan asumible en lugar de un informe de doscientas páginas.
Tu equipo mejora mientras trabajáis
Acompañamos y formamos a tu gente técnica: revisiones, buenas prácticas y mentoría para quien lidera por primera vez.
El objetivo declarado es que cada vez nos necesites menos. Un asesor que se hace imprescindible ha dejado de asesorar.
Cómo lo hacemos
Empezamos con una radiografía: qué tienes, quién lo mantiene, qué te preocupa y a dónde quieres llegar. De ahí sale una lista corta de lo que hay que atender y en qué orden.
A partir de ahí trabajamos con una dedicación pactada al mes, con reuniones fijas y disponibilidad para las decisiones que no esperan. Ni contratas a alguien a jornada completa ni te quedas solo cuando aparece algo importante.
Y una regla que nos autoimponemos: si te recomendamos construir algo, te decimos con claridad si podemos hacerlo nosotros o si te conviene más otro. El consejo y la factura tienen que poder separarse.
Con qué
- Auditoría técnica
- Hoja de ruta tecnológica
- Gobierno del código
- Revisión de proveedores
- Seguridad y RGPD
- Mentoría
Preguntas que nos hacéis mucho
¿Qué es exactamente un CTO as a Service?
Es tener a la persona que tomaría las decisiones tecnológicas de tu empresa, pero solo las horas que necesitas. Te ayuda a decidir, supervisa a quien construye y responde cuando aparece algo importante, sin el coste de un directivo a jornada completa.
Ya tengo un proveedor de desarrollo. ¿Esto choca con él?
No, es precisamente uno de los casos donde más aporta. Nosotros no sustituimos a quien construye: revisamos que lo que se entrega es lo que se acordó y que las decisiones que se toman te convienen a ti. Un buen proveedor no tiene ningún problema con que le revisen.
¿Cuánta dedicación hace falta?
Depende del momento. En una etapa tranquila, unas pocas horas al mes bastan para mantener el rumbo. En un proyecto grande o en un cambio de proveedor hace falta bastante más. Se pacta al principio y se revisa cuando cambian las circunstancias.
¿Firmáis acuerdo de confidencialidad?
Siempre, y sin que haga falta pedirlo. Este trabajo consiste en ver por dentro cómo funciona una empresa.
¿Te encaja? El siguiente paso es una conversación sin compromiso para entender tu caso y decirte si podemos ayudarte.
Pide presupuesto cerradoTodo empieza con una conversación
Nos cuentas qué necesitas y te decimos con franqueza si podemos ayudarte y cómo. Sin compromiso y sin prisa.
Cuéntanos qué necesitas